Cerezos en flor

En la Cantina se ha vivido recientemente una experiencia muy especial: un torneo temático inspirado en la belleza efímera de los cerezos en flor. Este evento no solo ha sido una ocasión para disfrutar del juego, sino también para acercarse a una tradición cultural profundamente arraigada en distintos lugares del mundo.

La floración de los cerezos, conocida en Japón como hanami, es una celebración que invita a contemplar la belleza de las flores (sakura) en su máximo esplendor. Durante esta época, familias y amigos se reúnen bajo los árboles para compartir comida, música y momentos de calma, celebrando la llegada de la primavera y recordando lo efímero de la vida. Esta tradición, cargada de simbolismo, ha traspasado fronteras y ha encontrado eco en otros lugares.

En España, el Valle del Jerte se convierte cada año en un espectáculo natural similar. Millones de cerezos florecen al mismo tiempo, cubriendo el paisaje de un blanco impresionante. La Fiesta del Cerezo en Flor atrae a visitantes de todo el país, que acuden a disfrutar de rutas, gastronomía local y actividades culturales en plena naturaleza.

Inspirados por estas tradiciones, durante el torneo en La Cantina los estudiantes participaron en el juego de mesa Sakura, una experiencia lúdica que recrea el ambiente festivo del hanami. Entre partidas, también pudieron degustar mochis de mango. Los mochis son un dulce tradicional japonés elaborado a base de arroz glutinoso machacado hasta obtener una textura suave y elástica. Suelen rellenarse con diferentes sabores, y en este caso, el mango aportaba un toque fresco y afrutado muy acorde con la temática primaveral.

Como recuerdo del evento, cada participante recibió una pulsera con un charm inspirado en el Maneki-neko, el famoso “gato de la suerte” japonés. Esta figura, fácilmente reconocible por su pata levantada, simboliza la fortuna, la prosperidad y la buena suerte. Tradicionalmente se coloca en negocios y hogares con la intención de atraer clientes y energías positivas.

Como complemento a la jornada, también se llevó a cabo un divertido experimento con cristales en el que se emuló la floración del cerezo uniendo así ciencia y creatividad en una actividad práctica que despertó la curiosidad y el asombro de todos los participantes. 


El Plan de Ocio AlternaCtivo no solo busca fomentar la socialización a través de los juegos de mesa, sino también acercar al alumnado a otras tradiciones y culturas de una forma dinámica y participativa. En este caso concreto, además, la actividad se vincula con el Proyecto de Salud y Sostenibilidad, al dar a conocer el valor natural y cultural de los cerezos en flor, promoviendo así el respeto por el entorno y la importancia de conservar estos paisajes únicos. Sin duda, esta actividad ha sido mucho más que un simple torneo: una oportunidad para viajar simbólicamente entre culturas, sabores y tradiciones, todo ello sin salir de La Cantina.

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