En el IES Valle de Aller ya estamos preparando una nueva aventura para nuestros recreos alternaCtivos y, esta vez, vamos a viajar a un mundo muy especial: ¡el universo mágico de Studio Ghibli!
Próximamente celebraremos un torneo basado en el juego Paku Paku, pero en esta ocasión las partidas tendrán un ingrediente muy especial: toda la actividad estará ambientada en el maravilloso imaginario creado por Studio Ghibli. Para ello, no solo hemos preparado el torneo, sino que hemos querido transformar nuestro espacio para que, al entrar, parezca que hemos cruzado una pequeña puerta hacia uno de esos mundos donde lo cotidiano y la magia conviven con toda naturalidad. Y es que, si algo caracteriza a las películas de Ghibli, es precisamente esa capacidad para hacernos creer que la magia puede aparecer en cualquier rincón.
Uno de los protagonistas de nuestra decoración es Sin Cara, el misterioso personaje de El viaje de Chihiro. Allí está, observándonos en silencio y acompañándonos en la construcción del puzzle de 4000 piezas, como si hubiera salido directamente de la Casa de Baños para instalarse durante unos días en nuestro instituto.
También hemos colocado farolillos de inspiración oriental, que nos ayudan a recrear esa atmósfera tan característica de El viaje de Chihiro, con sus calles, sus luces y ese mundo fantástico que aparece cuando Chihiro atraviesa el túnel. No podía faltar tampoco una cortina de flores, porque en las películas de Ghibli la naturaleza siempre tiene un papel protagonista. Las flores, los bosques y los paisajes llenos de vida forman parte de ese universo en el que la naturaleza parece tener su propia voz. Además esta cortina se ha elaborado empleando hueveras ya que nuestro espacio mantiene un gran compromiso con el Plan de Salud y Sostenibilidad del centro.
Y hablando de naturaleza... hemos preparado una pequeña esquina dedicada a las pelusas de polvo. Esas diminutas criaturas negras de Mi vecino Totoro y El viaje de Chihiro se han convertido en uno de los iconos más entrañables de Ghibli. Nuestra pequeña colección de pelusas nos recuerda que incluso los rincones más escondidos pueden estar llenos de vida y de magia.
También encontraremos terrarios de Totoro, pequeños mundos verdes en los que el entrañable espíritu del bosque parece haberse quedado a vivir. Y junto a ellos, piñas decorativas de Totoro, otro guiño a ese bosque mágico en el que Mei y Satsuki descubren que nunca se sabe qué criatura maravillosa puede aparecer detrás de un árbol.
Para completar nuestro pequeño homenaje a El castillo en el cielo, hemos preparado la cabeza del robot, recordando a aquellos enormes guardianes que, a pesar de su aspecto imponente, esconden una enorme sensibilidad y una conexión muy especial con la naturaleza.
También hemos querido llevar un poquito de tradición japonesa a nuestro tablero de puntos, donde hemos colocado un shimenawa con tres shide. El shimenawa es una cuerda ritual utilizada en Japón para marcar espacios considerados sagrados o protegidos, mientras que los shide son esas tiras de papel plegado que suelen acompañarla. La referencia nos lleva directamente a El viaje de Chihiro, una película profundamente inspirada en el folclore y la espiritualidad japonesa. También tenemos un elemento muy especial: un abanico dorado, como el que emplean las deidades de la Casa de Baños y de sus habitantes. Junto a él encontramos también la escultura de las dos caras, otro pequeño guiño a ese mundo extraño, fascinante y lleno de criaturas sorprendentes que Chihiro descubre al otro lado del túnel. Se tata de un dōsojin (道祖神), una deidad protectora tradicional de los caminos y las fronteras en el folclore japonés.
En nuestra puerta misteriosa tenemos también una aldaba inspirada en la puerta de Yubaba, la poderosa bruja de El viaje de Chihiro. Este pequeño detalle nos transporta directamente hasta la Casa de Baños, ese lugar fascinante y misterioso donde Chihiro comienza su aventura. Como si de una auténtica puerta mágica se tratara, nuestra aldaba parece invitarnos a llamar y descubrir qué hay al otro lado. ¿Quién sabe? Quizá al abrirla nos encontremos con Yubaba... aunque esperamos que esta vez nos reciba con un poco más de cariño.
En uno de nuestros rincones podemos encontrar una corona de pan inspirada en Nicky, la aprendiz de bruja. El pan tiene un significado muy especial en esta película: es el elemento que une a Nicky con la panadería de Osono, el lugar donde encuentra trabajo, refugio y, poco a poco, su propio camino.
Y todavía hay más pequeños detalles escondidos por nuestro espacio. Porque, como sucede en las propias películas de Ghibli, quizá lo más bonito sea ir descubriéndolos poco a poco: mirar detrás de un rincón, levantar la vista, fijarse en una estantería... y encontrar allí otro pequeño pedacito de ese universo. Todo este trabajo de decoración tiene un objetivo muy sencillo: que el torneo sea algo más que una competición. Que la Cantina sea un lugar donde jugar, compartir, descubrir y dejar volar un poquito la imaginación. Porque eso es, en el fondo, lo que tantas veces nos regalan las películas de Studio Ghibli: la posibilidad de mirar el mundo con otros ojos. Encontrar magia en un bosque, compañía en una criatura extraña, aventura en un viaje cotidiano o belleza en las cosas más pequeñas.
Y ahora esa magia llega al IES Valle de Aller. Solo nos queda preparar las mesas, repartir las partidas y dejar que comience el torneo. Que Totoro nos acompañe, que Calcifer mantenga encendido el fuego y que el viento de Howl nos lleve hasta la final. ¡Nos vemos en el próximo recreo! Y recuerda: a veces solo hace falta atravesar una puerta para descubrir que la magia estaba mucho más cerca de lo que pensábamos.
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